Monday, 22 November 2010

Oopsie!




Cuando volví del Day Care y me lo encontré ahí, a las nueve de la mañana, pasando la aspiradora con mucho afán en el hall del edificio, me dio un escalofrío. “Esto no es normal”, pensé.

Cuando pasé a su lado, y me saludó con una sonrisa y un “Good morning, Christina”, supe que había gato encerrado. No porque me hubiese llamado por otro nombre…Siempre lo hace. Sino porque –como todo el mundo bien sabe-  los cerdos no son educados, ni tampoco limpian tan temprano. Y este cochino en particular, disfrazado de portero de mi casa, en realidad no limpiaba nunca.

Entré a mi departamento y prendí la compu. Abrí mi casilla de correos y comprendí todo al instante. Acababa de recibir un email del building management, con el título SUPERS EVALUATION 2010. Era una encuesta dirigida a todos los inquilinos para que pongamos nota al trabajo de nuestro portero, con el fin de asignar las bonificaciones anuales. O lo que se llama una buena propina de fin de año.

Con una escala del 1 al 5, cinco siendo el puntaje más alto, había que evaluar una serie de preguntas. Lo hice sin reparos, en menos de un minuto y lo envié al instante:

1. My super keeps the building and common areas clean___1_______  2. My super responds to concerns/complaints in a timely manner___2___  3. My Super is Courteous and professional ___1______  4. I am happy with the overall performance with my super___1_____  5. Any additional comments I'd like to mention___QUE UTILICE SUS PROPIAS HERRAMIENTAS PORQUE CADA VEZ QUE VIENE USA LAS MIAS Y ME LAS ROMPE 6. Areas you feel that could be improved upon: MODALES

Tocan a la puerta. Es él, Christopher. Speaking of the devil, pienso. Que ya que está por acá, limpiando como todas los lunes (¡mentiroso!), que si necesito algo. Le digo que no y le cierro la puerta en la ñata.   

Knock-knock, otra vez. “Christina, open!”, me grita. Abro: “What do you want?”. Me dice que voy a recibir un email de los administradores, que quieren valorar el rendimiento de los supers, que si por favor puedo poner que es un portero excelente y que es el mejor haciendo su trabajo, porque necesita un aumento y que si no obtiene un 3.5 de promedio, que no se lo van a dar, que hace tres años que no se lo dan.

Me dan ganas de sacarlo cagando y de decirle que si se acuerda de mi segundo día aquí, cuando me obligó a doblar las treinta cajas de cartón de mi mudanza a la una de la tarde con un calor sofocante, mientras me gritaba que ese no era su trabajo y que si yo dejaba todo así en la vereda me iban a poner una multa. O de cuando amuró el lavavajillas con mi taladro y me destrozo dos destornilladores, reclamándome una propina antes de irse, dejando toda la cocina hecha un asco. Ni hablar de la última vez, cuando me rompió el radiador del cuarto de La Pitufa.

Pero no lo hago.

Solo le sonrío y le digo Of course I will, antes de darle otro portazo.

La ilusión es lo último que se pierde, pienso. O lo último que se quita, mejor dicho...


5 comments:

  1. Como tu portero no consiga su aumento, el año que viene te vas a enterar...

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  2. che, pará, será anónimo eso? porque me da miedito.

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  3. Mucho miedo, sobre todo xq tiene copia de la llave, Agusita!!!

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  4. I hope it is! (sino cuando nos encuentren a todos degollados ya saben a quien denunciar)

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