Como sabés que -en general- los hombres mucho no piensan, le empezaste a hablar de Valentine’s a principios de mes. Más que nada porque si al final van a hacer algo para celebrarlo, tenés que buscar una niñera soltera que todavía nadie haya contratado. Y también para ayudarlo a que se le encienda la lamparita romanticona y mueva un poco el culo para reservar una mesa en un lindo restaurante del Village moderno pero no tanto.
¿Si no te ilusionás ahora que vivís en el-país-que-toda-celebración-comercializa, cuándo lo vas a hacer?
Pero la sorpresa del Día de los Enamorados te llega por adelantado. Justo una semana antes. Tu esposo es un divino total: te dice que al final el 14 de febrero no va a estar, que se va 5 días al otro lado del planeta, así que la cenita del amor no va a poder ser, que la hacen a la vuelta.
Y para comunicarte todo esto te manda un mensajito a tu teléfono móvil. Un regalito inesperado en forma de sms. Solo le falta el moño colorado.
Tu marido es un tierno total, ¡a que sí!
Un tierno y un naive. A lo bestia.
¡Ja!
¿Se piensa que así de barata la va a sacar, tan solo posponiendo la cita?
Ni lenta ni perezosa respondés a su texto: una tele de plasma y conexión al cable antes de subirse al avión. O eso, o no hay viaje. Y te importa muy poco que te tilde de materialista.
Girl Power, que le dicen…

Negoción!
ReplyDeletesi, pero ahora temo que no se concrete...(demasiado bueno para ser realidad)
ReplyDeletePues como la tele allí tenga el nivelón de aquí, creo que no te va a hacer mucho más feliz...
ReplyDeleteTodos los días del año son Valentine's Day para vos y Julien!
ReplyDeleteobvio que jamas se concreto (eternal loser)
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