La idea era arriesgada, pero la verdad es que otra cosa no se te ocurrió. Querías sorprenderlo para su cumple con algo distinto y así lo hiciste. Reservaste la babysitter y una mesa en un restaurant a siete cuadras de Times Square, y a las ocho en punto lo tenías sentado en la butaca de la mezzanine de los no tan adinerados, listo para ver una obra de teatro totalmente desconocida.
Cinto tipos en un living durante toda la pieza, hablando un inglés maratónico y el público se ríe de repente sin que uno se entere muy bien por qué.
Unos días más tarde tomarás prestado el guión de la biblioteca nacional para comprobar que evidentemente el porcentaje de comprensión fue mucho menor de lo que creías (¿Cómo puede ser que tres páginas giraran en torno del elefante muerto y de su cuerpo y que vos nunca te enteraste de que hablaban de un animal del zoo? ¿En qué momento se te escapó que el alcalde había tenido un hijo con síndrome de Down y lo tenía escondido en un asilo?).
En realidad todo esto no importa.
Ni tampoco el hecho de que tu hubby no sonara muy convencido a la hora de agradecer su “regalo”.
Lo único que realmente cuenta es que en el casting estaban Mr. Big y Jack Bauer. Y que por esa única razón ese día agradeciste vivir en New York.
Y que, además, durante el resto de la semana vas a soñar con ellos y con el hijo del dramaturgo que también actúa en la obra y que está más rico que un bombón.

El mas capo es Brian Cox y ni lo mencionas, pochoclera!
ReplyDeleteya se que es groso, pero no es precisamente el hombre de mis suenios...
ReplyDeleteGrande Adamoli! cada vez mas grande! Urgente a guionar sit coms, en EEUU, en baires o en la china!
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