Friday, 29 October 2010

Trick or Treat?




Me hago amiga de otras madres. Así de desesperada estoy. Me hago amiga de las madres del Day Care Center.  En cada oportunidad que puedo. 

Nada más patético.

Con la excusa del desfile de Halloween nos juntamos todas para seguir los pasos de nuestros enanos disfrazados que marchaban desganadamente por la avenida Broadway. Y mientras esperábamos que el evento comenzara, se armó rondita y empezó la charla.

La madre del rusito feo -al que odio no sólo por feo sino porque además le dio un martillazo en la frente a La Pitufa- no paró de burlarse de las vestimentas de “Minnie Picarona” de las teachers regordetas de la sala de dos.

La española se disculpó por el costume cutre de su hijo y acusó de inapropiada a la directora por imponer semejante acto ridículo y poco acorde con los tiempos de los padres.

Yo asentí, le dije que estaba de acuerdo y de paso comenté que no tenía tiempo ni para ir a la peluquería a cortarme el pelo (cuando en realidad lo que no tengo es plata para teñirme los cabellos).

La taiwanesa se perchó en la conversación, criticando el mejor hair salon del barrio y la francesa se mal copó, sugiriendo que entre todas paguemos el pasaje de una hairdresser inglesa que ella conoce y que vive en Londres, para que venga a tratar nuestras preciadas cabelleras a la Gran Manzana.

La única que pensó que esto último era una broma fui yo, deschabándome con un “pff” y una carcajada que todo el resto juzgó silenciosamente fuera de lugar.

Thursday, 28 October 2010

Lamentable




Alguno hubiera podido pensar que ayer no publique nada por estar de luto. Pero la deplorable realidad es que la ausencia de texto se debe básicamente a que mi situación de pobre (tema recurrente si los hay), me entorpece la vida. Y aunque intento salir a flote, ya sea yendo a la public library o escribiendo a la intemperie colgándome de la conexión de Starbucks en la esquina de la 75 y Broadway,  postear se me complica.

Y al final resulta que cuando sí logro entrar en la web, pasaron tantas cosas ese día que el tiempo se me escurre de las manos poniéndome al tanto de la muerte de Kirchner, sus circunstancias y consecuencias. 

Me pone nerviosa particularmente el adjetivo que usa el New York Times para describir el impacto político que la defunción del Néstor podría tener en mi país: murky.

Me deleito espiando en Facebook quién opina qué sobre este fallecimiento, qué ignorante no puede controlarse a sí mismo y comenta más de lo debido, qué amigotes se pelean entre sí en sus respectivos  muros –a la vista de todo el mundo- por tener visiones opuestas sobre el gobierno de la viuda en cuestión, y descubriendo la cantidad de pelotudos que hacen referencia  a la desaparición del Pulpo Paul.

Pero si hay algo que me entristece enormemente es darme cuenta que la gran mayoría de la gente que veo en esta biblioteca, en vez de un libro tiene en sus manos una computadora, la cual utiliza para chatear o ver videos.

Tuesday, 26 October 2010

Standard and Poor’s




Termina con su trabajo del día y antes de irse Andrea me comenta que para la próxima vez que venga necesita que compre dos repuestos de wipes para el suelo –uno de los húmedos y otro de los dry-, más rollos de papel de cocina, y otro producto del líquido Mr. Clean porque el nuevo que abrió hoy ya se acabó.

Cómo que ya se acabó, si justamente lo abrió hoy, le pregunto. Me dice que sí, que en 15 días la casa se ensucia mucho y que por eso gasta tanto. Le pregunto cuántas toallitas uso hoy para limpiar el suelo y me contesta que todo el paquete. Y que también se gastó un rollo entero del papel de cocina.

Que no, que no, que no, que así no podemos seguir, le explico y además le sugiero que la próxima vez que ponga el lavavajillas que se fije que esté lleno y no como hoy que sólo había tres platos y cinco tazas.

Andrea me mira perpleja: no entiende qué pasa, está perdida. De repente se le ilumina la cara como si por fin hubiese comprendido cómo funciona el universo  y sonriendo exclama: “Ah, you’re green!?”, convencida de que mis reclamos nacen de una filosofía ecológica.

No, we’re poor”, le aclaro mientras le entrego su paga de 70 dólares. 

Andrea agarra su plata, sin mirarme a los ojos, como con vergüenza de sacarme el dinero de la mano y se va, murmurando un sorry con acento portugués.

Monday, 25 October 2010

El Mundo del Revés




Está bien que hay que ser muy cauteloso, sobre todo cuando uno vive rodeado de pedófilos y serial killers

Por ejemplo, en estos momentos me encuentro en la biblioteca pública, la que está atrás del Lincoln Center, instaladísima en una mesa super larga que comparto con una veintena de seres y me juego las rebolas que por lo menos UNO tiene un par de cadáveres en el closet de su casa. 

Estoy más que segura que el pelado sesentón con gafas de marco invisible y patillas transparentes que tengo enfrente comiendo garrapiñadas a escondidas, degolló a su madre con un cutter oxidado que guardaba desde su infancia en una cajita de black licorice para tal fin.

Y en algún punto está bien que tomen medidas preventivas.

 Pero igual, cada vez que la llevo a La Pitufa al parque, el cartel que leo a la entrada me shockea una y otra vez. Es el mismo aviso que colocan en cada playground de la ciudad: los adultos solamente pueden pasar si están acompañados por un menor.

Ahora, que los niños únicamente puedan ingresar con una persona grande que se responsabilice, ESO no lo dice nadie.

Y entonces pasa lo que pasa: una pendeja cualquiera se cuelga ferozmente de la trepadora cual amazona alocada, se cae desde una altura de dos metros, desplomándose resonantemente como una  bolsa de patatas, y los únicos que corren a auxiliarla son puros desconocidos.

Una nena de cuatro años con el brazo destrozado llorando desconsoladamente frente a gente extraña que finalmente llamarán al viejo amigo 911 porque ninguno quiere arriesgarse a llevarla a un hospital.

Hermosa imagen, no?

Friday, 22 October 2010

¿Dónde está el cuaderno de comunicaciones?




Añoro mi niñez, y la falta de tecnología que la acompañaba. La simplicidad de las cosas. El jardín de infantes básico, que como mucho te metía una teacher de inglés un par de veces a la semana para cantar Ten Little Indians.

La imbécil de la directora del Day Care donde va La Pitufa se malcopa mandando emails masivos. Yo recibió un promedio de tres al día. Sobre los eventos, los pagos, el menú de la semana, los nuevos profes, las actividades…

Durante el mes de octubre trabajaremos con la postura del triángulo (trikonasana según el código que utilizamos en yoga). Haremos la figura del triángulo con nuestros cuerpos e intentaremos formar un triángulo en grupo. Esta pose aumenta la flexibilidad en los pies, las piernas, las caderas y el cuello. También alarga la espina dorsal. Acompañaremos estas actividades con la canción del triángulo (con la melodía de “I’m a Little Teapot”):

Om a little triangle, short and stout
Here is my handle, here is my spout
When I get all steamed up, I reach up
Tip me over and pour me up!
 

Digo yo, ¿necesitamos los padres conocer tan detalladamente el programa de yoga de la salita de dos? ¿No le da vergüenza comunicar semejante idiotez? ¿Piensa acaso que con dicha explicación el hecho de que mi hija tome clases de yoga me parecerá menos disparatado que la nueva propuesta de lecciones de chino mandarín que comenzaba hoy a la mañana? 

Dos años tiene la piba: dos.

¿Yo estoy muy mal o la propuesta educativa de esta institución es completamente descabellada?