Una de las glorias de vivir en el Upper West Side es que estoy a dos pasos de la Levain Bakery, LA panadería de Manhattan. El fin de semana te encontrás miles de newyorkers que vienen desde cualquier parte de la ciudad para poder deleitar alguno de los manjares que allí se hornean. Durante la semana, en cambio, estamos los del barrio y algún que otro turista infiltrado.
Ahora, desde la perspectiva de pobre yo debería empezar a dar cuenta de los precios irrisorios que por supuesto tiene la tiendita en cuestión. Pero la visión de gorda me supera, y la verdad es que si tengo que pagar cuatro dólares por un trozo de paraíso de diez centímetros de diámetro llamado Chocolate Chip Walnut Cookie, yo los pago. Y con muchas ganas.
Y si además tengo la suerte de que me atienda Charlie, el de la sonrisa contagiosa y la mirada penetrante, aún mejor. Por más gay que sea.
Por lo menos así me creo durante unos instantes que vivir en la Big Apple tiene algo de sentido.

El comer y el rascar, todo es empezar...
ReplyDeleteYo quiero la de oatmeal raisin
ReplyDeleteesa tb esta buenisima y es un poco menos bomba que la otra...cuando vengas te doy una!
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