Friday, 24 December 2010

Santa no existe



Esta semana finalizaba la colecta para el regalo de fin de año de las maestras del Day Care. Alguna madre ricachona piola decidió que cada familia iba a poner setenta dólares y que de esta manera, cada teacher podría recibir una sorpresita de 420 dólares en forma de agradecimiento por ser tan divinas con nuestros retoños.

Por supuesto no tardé en poner el grito en el cielo, ganándome la antipatía de más de uno, cuando declaré que nosotros sólo íbamos a colaborar con treinta dólares, y que igual nos parecía una guasada.  Que yo no gastaba ese dinero ni siquiera en el regalo de mi marido.

Para demostrar que no era por falta de poder adquisitivo (aunque en realidad yo creo que también es el caso), sino por pura cuestión de principios, donamos dos juguetes nuevos de diez dólares a los marines, que pusieron dos cajas inmensas en la entrada del Day Care para su campaña Toys for Tots. Muy a pesar de J que hubiese preferido donarlos a los niños iraquíes.

Ayer las teachers recibieron sus gift cards y por supuesto estaban de lo más contentas. En cada sobrecito había un vale hiper potentoso para hacer shopping en una tienda a elección.  

También fue el día en el que los soldaditos James y Greg pasaron a recoger los juguetes: se encontraron apenas con cinco. Resultó ser que estas familias más que pudientes se cagaron desvergonzadamente en los obsequios de los americanitos más necesitados. Demasiado ocupados estaban, comprando cosillas para sus niñatos en Fao Shwartz.

Pregunto…¿el espíritu navideño, dónde está?

2 comments:

  1. Fue adquirido por Disney, procesado, envasado y vendido en pedacitos.

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