Empezar el día a las 7 am limpiando vómito de La Pitufa me deprimió lo suficiente como para que mi marido se ofreciera a llevarla al Day Care. En cuanto se fueron y me dejaron sola, con mi soledad y la casa en peor estado que Bagdad, decidí que hoy no iba a comenzar el día limpiando y ordenando. Y así fue como antes de las 9 de la mañana me encontraba enchufada a Netflix mirando “Julie & Julia”, una peli sobre una bloggera que llega a real writer, cocinando recetas francesas de un libro publicado en la década del sesenta.
No es la primera vez que me asaltan mensajes encriptados en forma de guión. Esta vez entendí perfectamente que si no aprendo a cocinar nunca voy a hacer feliz a mi hubby y que jamás llegaré a ser escritora, entre muchas otras cosas.
Tampoco es la primera vez que me pongo una película antes del mediodía.
Ya sé que más de uno –si es que todavía alguien me lee- estará gritando “¡Nena! ¡Estás en New York! Do something!”. Y sí, por unos segundos tuve la idea de ir al Empire State Building a congelarme en la cola durante un par de horas para pagar veinte dólares y maravillarme con las mágicas vistas de la ciudad. Pero como que me dio fiaquita ir sola.
La semana pasada, en un martes bastante sombrío –psicológicamente hablando, aclaro, de esos días que meterías la cabeza en el horno a gas- me vi dos pelis seguidas. Y las dos tenían protagonistas que no hacían nada. De sus vidas, digo. Na-da. No laburaban. Uno pasaba el tiempo jugando al bowling, el otro mirando tele y saliendo con madres solteras. Ambos, cuando otro personaje les preguntaba a qué se dedicaba, respondían “nothing”, como yo.
A veces me pregunto si quizás es por eso que la gente no se me hace amiga. ¿Cuán interesante puede ser una persona que no hace NADA en todo el día?
Pero si hablamos de identificarse plenamente con un personaje, he de nombrar una producción argentina titulada “Un novio para mi mujer”. La vimos el viernes pasado y ella es tan igual a mí que me dio miedo (y a J quizás más). La protagonista –otra que no hace nada de su vida- es una mala onda total y putea contra todos y todo, las veinticuatro horas. A real bitch. Al marido le quema el cerebro constantemente. Y por supuesto, la pareja se va a la mierda.
Bueno, basta, me voy a pasear porque sino en cualquier momento enchufo el taladro y me perforo la sien. O me pongo a limpiar, que es peor que el suicidio mismo. Los dejo. En una de esas hasta me subo al bus turístico que recorre todo Manhattan… ¡Qué flor de programón!

go bowling dude
ReplyDeleteI wish I had a bro to go with, dude
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ReplyDeleteYo vi “Julie & Julia” hace ya en los multicines de Cuenca y me pareció un tostón. Independientemente de esto creo firmemente que la gente que cocina es feliz…
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