Wednesday, 3 November 2010

Solidaria




No fue porque tuviste un llamado del Señor. Ni tampoco se te apareció la Virgen con un mensaje determinado. No, en esto te metiste solita. Decidiste que ya era hora de hacerte un poquito  la “devota” y te anotaste como intérprete voluntaria en un hospital. 

Para matar el aburrimiento, creo yo.

Lo que no sabías es que la oficina de Volunteering Services te la iba a complicar tanto para aceptarte. Que entrevista con el responsable. Que dos reference letters. Que cursito online y quiz. Que cita con el médico, análisis de sangre y también de orina. Y finalmente el training, in situ, con un examen multiple choice al final.

Y ahí estás, con los pies reventados porque no tuviste mejor idea que ponerte tacos altos, encerrada en una sala del hospital en cuestión, leyendo un manual de cien páginas sobre las reglamentaciones de la institución sanitaria. Bastante engorroso. Y largo. Y bastante al pedo porque tu memoria es pésima y sabés que en cuanto salgas de ahí, lo único que vas a recordar es que el CODE RED es para cuando hay un incendio, CODE BLUE para una sospecha de paro cardíaco y CODE PINK para cuando desaparece un niño. Y el término sentinel event porque descubriste algo nuevo con nombre divertido.

Y justo cuando pensabas que no había situación más extraña y te maldecías por haberte dejado llevar por un delirio de solidaridad social, se abre la puerta y entra un grupo de cinco africanos que también quieren colaborar. Todos visten de traje y hablan un idioma que no podés descifrar. Se sientan a tu lado y empiezan a leer sus manuales correspondientes. El único problemita es que ninguno entiende muy bien lo que dice el librito en cuestión y empiezan a traducir al unísono. Uno lee un párrafo en inglés y en voz alta, los otros disparan frases en su dialecto natal.

Cien páginas.

Más de tres horas.

Y ni siquiera podés culpar a la Virgen...

1 comment:

  1. Dejate de voluntariados y hazte peluquera... (ver dos posts más abajo)

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