Sucedió hace más de un mes. Era el domingo en el cual se celebraba la maratón de New York y tu hubby –angustiado por no poder correrla- sugirió ir a verla. Le hiciste caso a regañadientes (if there’s no point in running it, why would one want to watch it?) y al final te lo tomaste como un paseo familiar. Otra vez al Central Park con el cochecito en una mañana soleada.
Cuando tu marido se enteró que para pasar las vallas de seguridad había que tener un permiso especial, al igual que para poder entrar al circuito, se le nubló la vista de la decepción. Quisiste seducir a un policía para que lo dejara pasar, pero parece ser que ni tu físico ni tu mirada conservaron el encanto que solía abrirte algunas puertas antaño.
Mientras deambulabas por los alrededores, tratando de convencerlo de abandonar el plan y mientras devorabas tu segundo pretzel dominical , escuchaste que alguien te llamaba desde una carpa llena de promotoras de la aseguradora que sponsoreaba la carrerita. Era una chica que había estudiado con vos en el Máster de París, estaba efervescentemente entusiasmada con encontrarte (“What are the chances?!”), y tuvo que repetir tres veces su propio nombre cuando te pidió que anotaras su número de contacto porque vos no te lo acordabas ni de casualidad.
Después de muchas idas y venidas, por fin quedaron hoy para almorzar. Fuiste a desgano, convencida de que ibas a una comida con una loser (¿quién sino repartiría camisetas un domingo de maratón?) y metiste la pata enseguida cuando le preguntaste por su familia en Etiopía.
Resultó que de ahí no era, venía de otro país africano cuya existencia desconocías, y entre los diferentes idiomas que hablaba se encontraba su lengua materna, el tigriña. Pidió de comer ropa vieja, y a los veinte minutos de charla dejaron las formalidades del updating necesario y pasaron a la charla de nenas. De esas que no tenés hace siglos con nadie. Face to face, con un adulto que no es tu marido, riéndote y contando anécdotas.
What were the chances, indeed?!
el destino te volvio a sonreir...
ReplyDeleteo a caso te olvidaste de nuestro encuentro en la plaza de toros???
what were the chances?
te quiero amiga... estoy esperandote para presentarte a Diogenes!!
E
se que acaso va junto... fue un error de tipeo jajaj
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