Thursday, 23 December 2010

Margaritas a los chanchos





Que te vistas chic que te preparó una sorpresa. Que sus viejos se quedan con La Pitufa y que a las 21.30 tenemos una reserva para cenar. Porque sí, así de guapo que es.

Y te lleva a un restaurant michelinado que en el hall tiene paredes decoradas con manzanas de verdad y en el comedor cinco mozos trilingües por mesa, además del sommelier. Tan pero tan elegante es, que hasta hay  una clienta descalza a quien nadie le dice nada y ella hace como si la desnudez de sus pies fuera de lo más normal cuando baja las escaleras para ir al baño jugueteando con su collar de perlas.

El menú degustación contiene dos entradas, tres platos, un yogurcito-sopa para “refrescar el paladar”, y de postre un atómico soufflé de chocolate. Más la botella de vino blanco. Y por supuesto sale un dineral.

Y vos te querés matar porque a las cuatro de la tarde, antes de enterarte que tu marido se había convertido en Mr. Big, te agarró hambre y en un diner de morondanga te comiste una hamburguesa bestial con papas fritas, kétchup y Coca-cola. Y ahora que lograste liquidar el salmón y encarás los Nantucket Bay Scallops-prepared in a Tandori Manner, with Spices Imported from a Friend's Spice Shop in Paris te das cuenta que es imposible, que tu dulce cuerpito no podrá digerir todo lo que viene a continuación.

Tu hubby adivina que algo te pasa y te pregunta. Vos, de lo mareada que estás con la comilona, bajás las defensas y confesás todo. To-do: la hamburguesa, las papas fritas, el kétchup y la Coca-cola. Y hasta la dirección del diner de morondanga. Como es de esperarse, te reta como a una nena. Se enoja, después se pone triste, después daría la vida por volver el tiempo atrás (como vos) y finalmente exige explicaciones.

¡¿Por qué?!

Por boluda, porque no habías comido nada en todo el día, por alma de gorda, por hacerte la americanita, en realidad no sabés bien por qué…no hay una explicación. 

Lo que está clarísimo es que si no te hubieses dado el atracón de la hambuerguesita, el no hubiera hecho ninguna reserva y no se encontrarían en estos momentos “disfrutando” de tan refinada velada: es ley. La de Murphy que le dicen algunos, la de MilkyGirl que dicen otros. Pero esto último no hace falta que se lo expliques…


2 comments:

  1. Hacete cargo deja de culpar a la providencia!

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  2. Bueno, no pasa nada...sólo piensa en el momento tan bonito que compartistéis juntos, que os lo merecéis!

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