Una cosa que me llamó mucho la atención cuando nos mudamos a este barrio, es que algunos días de la semana a cierta hora de la mañana, todos los autos estacionados de la mano de enfrente se corrían lateralmente hasta formar una doble fila, pegaditos a los autos estacionados de la mano opuesta.
¿Se entiende?
Tardé un buen tiempo en descubrir qué pasaba. Dado que no tengo auto –ya sea por urbana, ecológica o pobre- las normas y reglamentaciones viales de esta ciudad me son totalmente ajenas. Y las primeras semanas que veía cómo sucedía esto desde mi ventana, estaba convencida de que era consecuencia de algún tipo de demencia colectiva.
Pues resulta ser que sí hay una explicación neoyorquina para tan curioso fenómeno. Dos veces por semana, dentro de una determinada franja horaria, pasa el barrendero motorizado para limpiar la calle y los bordes de las veredas. Alternate-side parking se llama el sistema. Y no, no tiene nada que ver con la locura vecinal.
Entonces si sos propietario de un auto y lo estacionaste ahí, tenés que sacarlo durante una hora y media para dejarle el paso libre al vehículo-escobillón. Si estás trabajando y no podés ir a tu casa durante un par de horas para participar en el ocurrente jueguito del Department of Transportation, le pagarás al doorman para que te haga la gauchada. Creo recordar que George Constanza conseguía un laburo así, moviendo coches de un lado al otro en un capítulo de Seinfeld.
Ahora, ¿de dónde saca la idea la gente de que los americanos son súper prácticos?


¿$350 Penalty? ¡Qué no se entere Gallardón*!
ReplyDelete*Actual alcalde de Madrid, popular por inventarse tasas para recaudar más.
los 350 dolares de multa es si tocas la bocina
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